Miércoles, Febrero 22, 2012

Consejos y cuidados dentales

La caries, también conocida como cavidad dental, es la enfermedad más común de los dientes. Los principales factores para el control de la caries son la higiene bucal, el uso de flúor y el consumo moderado de alimentos cariogénicos.

El flúor es la sustancia más eficaz que existe en la prevención de la caries. El flúor se acumula en la superficie del diente, en la capa más externa del esmalte, para protegerlo de de cualquier ataque ácido que provocan las bacterias al ingerir alimentos. El flúor impide la desmineralización del esmalte y estimula su mineralización. Además de su actividad antibacteriana, consigue unos dientes muy resistentes.

La enfermedad periodontal es una enfermedad que afecta a las encías y a la estructura de soporte de los dientes. La bacteria presente en la placa causa la enfermedad periodontal. Si no se retira, cuidadosamente, todos los días con el cepillo y el hilo dental, la placa se endurece y se convierte en una sustancia dura y porosa llamada cálculo (también conocida como sarro).

Las toxinas, que se producen por la bacteria en la placa, irritan las encías. Al permanecer en su lugar, las toxinas provocan que las encías se desprendan de los dientes y se forman bolsas periodontales, las cuales se llenan de más toxinas y bacteria.

Conforme la enfermedad avanza, las bolsas se extienden y la placa penetra más y más hasta que el hueso que sostiene al diente se destruye. Eventualmente, el diente se caerá o necesitará ser extraído.

Usted puede colaborar activamente con su dentista en la prevención de la caries. Además del cepillado después de cada comida, para evitar la acumulación de restos que acabarán formando placa (sarro), es recomendable visitar a su dentista anualmente. Es recomendable además el uso de dentífricos fluorados.

El cepillado es el mejor método de remoción de la placa dental.

Es conveniente utilizar cepillos de fibras de tipo medio (ni muy suaves ni duras), con un cabezal de un tamaño no muy grande y un mango cómodo. Hay que cambiar el cepillo cuando las fibras empiezan a quedarse dobladas; esto ocurre en un periodo de tiempo variable según el cepillo y la forma de cepillarse de cada persona, pero suele ser de unos 3 meses.

No conviene poner mucha pasta dental para cepillarse, pues la boca se llenará de espuma y esto sirve de distracción con respecto al verdadero objetivo del cepillado, que debemos tener siempre en mente: Eliminar todos los restos de alimento y la placa dental de los dientes.

La expresión salud dental hace referencia a todos los aspectos de la salud y al funcionamiento de nuestra boca, especialmente de los dientes y de las encías. Además de permitirnos comer, hablar y reír (tener buen aspecto), los dientes y las encías deben carecer de infecciones que puedan causar caries, inflamación de la encía, pérdida de los dientes y mal aliento.

Los dientes pueden perder su color natural debido a factores genéticos, accidentes, medicamentos, envejecimiento o una deficiente higiene bucal. El blanqueamiento dental es un tratamiento que devolverá la blancura natural a sus dientes. Bajo la supervisión de su dentista, es la manera más segura y efectiva para restituir el color blanco de sus dientes.

El blanqueamiento con láser garantiza dientes más blancos en 40 minutos y en una sola sesión.

El mal aliento o halitosis es un problema bastante común. En la mayoría de los casos viene originado por las bacterias acumuladas en la cavidad oral. Suele afectar a personas que, sin saberlo, padecen enfermedades periodontales, caries, empaquetamiento alimenticio u otras patologías. La solución al problema pasa por visitar a nuestro dentista que eliminará las bacterias responsables del mal aliento y tratará la enfermedad periodontal y la caries, si es el caso. Una visita a tiempo a nuestro dentista y unos correctos hábitos higiénicodentales nos garantizarán la desaparición del mal aliento.

En personas con mayores espacios entre diente y diente, puede sustituirse el uso de la seda dental por un cepillo interproximal, que utilizará pasándolo a través de este espacio de fuera a dentro y viceversa, frotando las caras laterales de los dientes. Si el cepillo interproximal no entra cómodamente, no lo fuerce. Puede ser que el espacio no sea lo suficientemente amplio y deba utilizarse la seda dental.

Existen diversas técnicas de cepillado. Desde nuestra clínica le recomendamos la técnica de Bass. En esta técnica el cepillo se coloca en ángulo de 45 grados contra la unión del diente con la encía, luego se realiza un movimiento horizontal para remover la placa bacteriana. Para las caras internas de los incisivos superiores e inferiores, se cepilla verticalmente con el cepillo. La superficie de masticación de los molares y premolares se cepillan por medio de movimientos de frotamiento hacia adelante y hacia atrás. No olvide cepillar la lengua y el paladar. En la actualidad, algunas compañías están lanzando al mercado cepillos dentales con limpiadores de lengua con el fin de facilitar esta tarea. Un buen cepillado debiera durar al menos 3 minutos.

Cepillarnos los dientes por detrás y por delante, no mojar el cepillo antes de hacerlo, no comer dulces entre comidas y utilizar correctamente flúor en la higiene dental, son algunas de las recomendaciones principales por parte de los especialistas.

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